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STEPHEN CURRY

La victoria de Golden State Warriors frente a Cleveland Cavaliers le valió para adjudicarse el título de la NBA. Y una de las estrellas del equipo y de la noche fue Stephen Curry, el armador del equipo. A pesar de tener fama de ser uno de los mejores jugadores de la NBA, Stephen Curry se ha lucido en las finales. Tanto así que en la actualidad, su camiseta es una de las más vendidas. Pero esta fama no se le sube a la cabeza. El jugador de la NBA se ha ganado su puesto a base de esfuerzo puesto que desde pequeño se fue perfilando como una estrella del básquet. Para llegar a donde está, Stephen Curry ha tenido que pasar por varios obstáculos. Pero ahora, siendo una estrella de la NBA, y uno de los mejores de los Golden State Warriors, solo le queda esperar para convertirse en leyenda.

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Biografia.

En las  zapatillas  de Stephen Curry se destaca impreso el símbolo 4:13, representando el  versículo bíblico de los Filipenses: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.

Y el Todopoderoso lo fortaleció a tal medida que hoy lo tiene en lo más alto del baloncesto mundial. Tanto así, que para muchos el base de los  Golden State Warriors es   el mejor lanzador en la historia de la NBA.

Para Curry, la protección divina es su talismán en cada juego. Por eso, cada vez que encesta y amplía su  efectividad (45.5%) detrás de la línea de tres puntos, golpea su pecho y levanta su dedo índice señalando al cielo, en agradecimiento a Dios.  

Familia de deportistas.

Stephen, que nació hace 27 años  en Akron, Ohio, Estados Unidos, fue criado en el seno de una familia unida por la religión y el deporte.  Su padre, Dell Curry, quien  fue jugador de la NBA durante 16 temporadas, conoció a su madre Sonya, una jugadora de voleibol,  en la Universidad de Virginia. Luego de unos años de noviazgo se casaron y tuvieron tres hijos: Stephen y Seth, basquetbolistas, y Sydel, voleibolista.

Heredero del talento Curry, Stephen empezó a driblar sus primeros balones en   séptimo grado, cuando entró a estudiar en el Queensway Christian College,  en Canadá. Años después, en el  Instituto Charlotte Christian fue campeón  tres veces consecutivas de  la conferencia.

A pesar de su talento,   al terminar el high school   no lo reclutó ninguna universidad de renombre,  de las  clásicas. Acabó en la muy modesta —desde el punto de vista deportivo—  Davidson College, en Carolina del Norte.  

Ahí, mientras estudiaba sociología, jugaba para lo   Wildcats, equipo en el que estuvo durante tres temporada y en el que promediaba 25,3 puntos, 4,5 rebotes y 3,7 asistencias por partido, números que lo llevaron en 2009 a ser fichado por los  Golden State Warriors, equipo de la NBA, con el que firmó un contrato por 12,7 millones de dólares por cuatro temporadas.

Tras una temporada (2011 y 2012) plagada de lesiones, donde pensó en regresar a la universidad, el 2013 llegó cargado de éxitos para Curry, fijando un   nuevo récord en 272 triples durante 78 partidos (tres por arriba de Allen, que había logrado 269 triples en la temporada 2005-2006), promediando 3.48 triples por juego,   cifra que volvió a romper en  la temporada 2014-2015, cuando anotó 288 triples. 

En ese mismo año fue convocado para conformar la  delegación de baloncesto estadounidense, que ganaría la Copa Mundial y se  convertiría en el  primer jugador de la historia de la NBA en lograr una media de 24 puntos, 4 rebotes y 8 asistencias por partido, y 42% de acierto en los tiros de tres puntos durante toda una temporada, lo cual contribuyó para ser  elegido  en el Juego de las Estrellas, al que  volvería en 2015 y 2016.

 

¿Más grande que Jordan? 

Aprovecha su velocidad en las manos para robar la pelota, dribla, corre, esquiva a uno, dos y hasta tres rivales. Él es imposible de marcar. Se impulsa y con sutileza lanza detrás de la línea de los tres puntos. Es otra anotación  para los  Golden State Warriors. Esta película se repite una y otra vez.

Curry, quien no es particularmente alto (1,90 cm), ni particularmente fuerte, ni tampoco  particularmente guapo,  y que vende la imagen de que “es como nosotros”, cuenta con algo que si es inalcanzable para muchos mortales: su  capacidad anotadora de 29.7 puntos de promedio, con lo que   es catalogado por los expertos como  el mejor lanzador de la historia. Así lo confirma Miguel Ángel Paniagua, periodista  español de la Cadena Cope, que desde hace 30 años se especializa en NBA, y quien resalta que Curry “es posiblemente el mejor lanzador hasta nuestros días”.

 Y esto no solo lo confirman los especialistas. Sus rivales también tienen claro que tienen frente a sus ojos una nueva leyenda de la NBA.